29/09/2009
El método McKenzie, también conocido como Diagnóstico y Terapia Mecánica (MDT), es una forma específica de fisioterapia que se centra en el tratamiento del dolor de espalda, ciática, dolor radicular y dolor de cuello. Su enfoque único en la evaluación y el tratamiento individualizado basado en ejercicios busca aliviar los síntomas y curar la causa subyacente del dolor. Este artículo explora en detalle el método McKenzie, sus ejercicios y su efectividad.
- Objetivos del Método McKenzie
- Centralización del Dolor: Un Pilar del Método McKenzie
- Preferencias Direccionales en el Método McKenzie
- El Proceso de 6 Pasos del Método McKenzie
- Afecciones Tratadas con el Método McKenzie
- ¿Funciona el Método McKenzie?
- Calificaciones de los Profesionales del Método McKenzie
Objetivos del Método McKenzie
El método McKenzie tiene objetivos a corto y largo plazo:
Objetivos a Corto Plazo:
- Reducir rápidamente el dolor radicular (dolor en brazos o piernas originado por un nervio comprimido en la columna vertebral).
- Restaurar la movilidad articular.
- Restaurar el equilibrio corporal y mejorar la estabilidad espinal.
- Aprender a mantener una postura espinal adecuada.
- Tratar la causa subyacente del dolor en la columna vertebral.
- Sostener las actividades durante más tiempo.
- Minimizar el riesgo de dolor recurrente (evitando posturas y movimientos dolorosos).
Objetivo a Largo Plazo:
Educar al paciente y fomentar la responsabilidad personal mediante la incorporación de ejercicios regulares y estrategias de autogestión en su rutina diaria.
Centralización del Dolor: Un Pilar del Método McKenzie
Un objetivo principal de la terapia McKenzie es la "centralización" del dolor. Esto implica un cambio en la ubicación del dolor desde una zona periférica (brazo o pierna) a una más cercana al centro del cuerpo (generalmente la zona lumbar o el cuello). Se logra mediante movimientos repetidos que implican flexionar la columna hacia atrás (extensión) o hacia adelante (flexión). La centralización alivia los síntomas más intensos, ya que el dolor que irradia por el brazo o la pierna suele ser más severo que el dolor en la zona lumbar o el cuello. Los pacientes que logran centralizar su dolor se denominan "respondedores", mientras que aquellos cuyo dolor no se centraliza se consideran "no respondedores". Si bien algunos no respondedores pueden tratarse con terapia McKenzie, este tratamiento suele ser más beneficioso para los respondedores.
Preferencias Direccionales en el Método McKenzie
La mayoría de las personas que se benefician de los ejercicios McKenzie tienen una preferencia por los movimientos de extensión. El tipo específico de movimiento espinal que centraliza el dolor se denomina preferencia direccional. Por ejemplo, en un paciente con dolor lumbar y dolor en la pierna (ciática), si los movimientos repetidos de flexión hacia atrás (extensión espinal) alivian el dolor en la pierna y el dolor se vuelve más centralizado en la zona lumbar, indica una preferencia direccional para la extensión. Las investigaciones indican que entre el 67% y el 85% de las personas que presentan centralización del dolor muestran una preferencia direccional por los movimientos basados en la extensión.
El Proceso de 6 Pasos del Método McKenzie
La primera sesión de terapia McKenzie implica una consulta con un terapeuta licenciado y certificado. Este paso sirve para identificar los síntomas y signos del paciente y reconocer las señales de alerta que podrían ser contrarias a un tratamiento basado en ejercicios, como fracturas, tumores o infecciones. Los 6 pasos esenciales del método McKenzie son:
Evaluación Inicial:
Incluye una revisión de la historia clínica del paciente y un examen físico. La historia clínica recopila información sobre:
- Tipo de dolor: constante o intermitente; ardor, punzadas o dolor sordo.
- Ubicación del dolor: localizado en el cuello o la zona lumbar, o que irradia hacia el brazo o la pierna.
- Signos o síntomas neurológicos adicionales: entumecimiento, debilidad o sensaciones anormales.
El examen físico del método McKenzie implica pedirle al paciente que realice movimientos provocativos específicos en varias direcciones, tanto de pie como acostado. En la mayoría de los casos, se les pide a los pacientes que realicen movimientos de flexión y extensión hacia adelante y hacia atrás, simples o repetidos, hasta el rango máximo de movimiento.
Se le solicita al paciente que informe si los movimientos aumentan, disminuyen o modifican la ubicación del dolor.
Identificación de la Centralización y la Preferencia Direccional:
Los resultados de la evaluación inicial proporcionan al terapeuta una comprensión de la naturaleza del dolor (si se centraliza o no) y la preferencia direccional del paciente (en los casos en que se produce la centralización).
Clasificación del Problema Espinal:
El terapeuta clasifica la afección del paciente en una de las siguientes tres categorías:
- Síndrome de Derrame: Pacientes que presentan dolor y movimiento limitado debido a una obstrucción mecánica dentro de una articulación o estructura. Es la clasificación predominante en el método McKenzie (hasta el 78% de los pacientes). Su característica principal es la centralización del dolor y una clara preferencia direccional. Un ejemplo común es una hernia discal en el cuello (columna cervical) o en la zona lumbar (columna lumbar).
- Síndrome de Disfunción: Pacientes que presentan dolor y movimiento limitado debido a problemas en los tejidos blandos (músculos, tendones y ligamentos) por traumatismos, inflamación o degeneración. El dolor o la rigidez se presentan durante ciertos movimientos porque los tejidos blandos están tensos o restringidos. Los movimientos repetidos no centralizan el dolor, y el tratamiento exitoso lleva tiempo, ya que se centra en la remodelación de los tejidos.
- Síndrome Postural: Pacientes que presentan dolor debido a la tensión continua de los tejidos blandos al mantener ciertas posturas o posiciones. El dolor generalmente se alivia inmediatamente al cambiar de posición o adoptar una postura adecuada.
Prescripción de Ejercicios Terapéuticos:
El terapeuta prescribe movimientos o ejercicios específicos adaptados a la preferencia direccional del individuo. Estos ejercicios están diseñados para promover la centralización de los síntomas y eliminar el dolor en el brazo o la pierna. En los casos en que el dolor no se centraliza, se enseñan ejercicios y orientación postural para aliviar el dolor y promover la cicatrización de los tejidos blandos.
Autotratamiento:
Los pacientes participan activamente en su propio cuidado. El método fomenta la realización de ejercicios y movimientos prescritos en casa para controlar y prevenir la recurrencia de los síntomas.
Monitoreo del Progreso:
El terapeuta monitorea el progreso del paciente y puede ajustar el plan de tratamiento según la respuesta de los síntomas a movimientos o posiciones específicas.
Afecciones Tratadas con el Método McKenzie
El MDT se utiliza en el diagnóstico y tratamiento de afecciones musculoesqueléticas de causas "mecánicas", donde el dolor resulta de una obstrucción física dentro de una articulación espinal. El método McKenzie se utiliza principalmente para controlar los síntomas y signos de afecciones espinales, tales como:
- Hernia discal
- Disfunción de la articulación sacroilíaca (SI)
- Enfermedad degenerativa del disco
- Tensión y desequilibrio muscular
- Adhesiones de tejido cicatricial
- Inestabilidad muscular debido a la postura
En algunos casos, también se trata el dolor de hombro, rodilla y tobillo con el método MDT.
¿Funciona el Método McKenzie?
En comparación con otros tipos de fisioterapia o tratamientos basados en ejercicios, las investigaciones muestran que el método McKenzie es generalmente eficaz. Estudios comparativos demuestran que la terapia McKenzie puede ser un tratamiento eficaz para la reducción del dolor a corto plazo y la mejora a largo plazo de los resultados funcionales en pacientes con dolor lumbar crónico y ciática, especialmente en casos de dolor moderado a severo de cuello.
Calificaciones de los Profesionales del Método McKenzie
Se requiere una capacitación especial para los profesionales de la salud que deseen practicar el método McKenzie. El Instituto McKenzie, fundado por Robin McKenzie, ofrece un programa de certificación y un programa de diploma, y tiene una lista en línea de profesionales acreditados y diplomados en todo el entorno. Los cursos están diseñados para profesionales de la salud, incluidos fisioterapeutas, quiroprácticos y médicos.

El método McKenzie ofrece un enfoque integral y eficaz para el tratamiento del dolor de espalda y cuello, proporcionando a los pacientes las herramientas y el conocimiento necesarios para la autogestión y la prevención de futuras lesiones.
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