18/08/2014
El 2 de enero de 1921, una densa niebla envolvió la costa gallega, escenario de uno de los naufragios más trágicos de la historia marítima española: el hundimiento del vapor Santa Isabel, un evento que se conoce como el Titanic gallego y que marcó profundamente la memoria colectiva de Galicia.

El viaje del Santa Isabel y sus consecuencias
El Santa Isabel, un barco de correo a vapor, partió con una carga de 266 personas: tripulación y numerosos emigrantes que buscaban una nueva vida en Argentina y Uruguay. La mayoría eran pasajeros de tercera clase, con destinos principales en Buenos Aires y Montevideo. El viaje, que comenzó en Bilbao con una primera escala en Santander, tuvo una última parada en A Coruña antes de la tragedia. La niebla, un factor determinante, provocó que el barco chocara contra las rocas de los bajos frente al faro de la Isla de Sálvora en la madrugada del 2 de enero. El impacto fue devastador, causando un enorme boquete en el casco y provocando el rápido hundimiento del buque.
La rapidez del naufragio dejó poco margen para la reacción. El segundo oficial, D. Luis Cebreiro López, un héroe reconocido por su valentía y liderazgo en la evacuación, logró salvar a decenas de personas, destacando la heroicidad del bote número 8 que logró llegar a la costa. A pesar de los esfuerzos, la cifra de víctimas fue terrible: 213 personas fallecieron, dejando una profunda herida en la sociedad gallega de la época.
El heroísmo de las mujeres de Sálvora
La tragedia también puso de manifiesto la valentía y el espíritu solidario de los habitantes de Sálvora. Alertados por el farero, los vecinos de la isla, principalmente mujeres y niños, salieron en sus pequeñas embarcaciones, las dornas, para rescatar a los supervivientes. Su intervención fue vital para salvar 56 vidas. Cuatro mujeres, conocidas como las “heroínas de Sálvora” - Cipriana Oujo, Josefa Parada, María Fernández Oujo y Cipriana Crujeiras - se destacaron por su valentía y fueron objeto de múltiples homenajes, siendo un símbolo del heroísmo en medio de la tragedia.
La repercusión del evento fue inmensa, generando numerosos artículos en periódicos y revistas de la época. La magnitud de la pérdida tuvo un gran impacto en A Coruña, donde muchos pasajeros habían embarcado y donde la noticia fue recibida con profundo pesar.
El legado del Naufragio del Santa Isabel
El naufragio del Santa Isabelno solo dejó una marca imborrable en la historia marítima gallega, sino que también es una parte fundamental del Patrimonio Inmaterial de Galicia y en particular del Concello de Ribeira. El centenario del naufragio se conmemoró con una exposición monográfica que permitió recordar este evento trascendental y honrar la memoria de las víctimas y de quienes participaron en el rescate.
El segundo oficial, D. Luis Cebreiro López, es recordado no solo por su papel en el rescate del Santa Isabel, sino también por su destacada carrera como marino mercante y su labor filantrópica en Viveiro (Lugo), donde fue reconocido con un monumento y una avenida en su honor.
La Isla de Sálvora: Historia y Contexto del Naufragio
La Isla de Sálvora, escenario del naufragio, tiene una rica historia que se remonta a la Edad Media. Si bien existen evidencias del paso de antiguos navegantes celtas y romanos, la historia documentada comienza en la Alta Edad Media con la donación de la isla por Alfonso II el Casto a la Iglesia de Santiago. La isla fue escenario de conflictos y ataques en la Baja Edad Media, lo que impidió un asentamiento estable hasta épocas posteriores.

En el siglo XVI, la isla se convirtió en feudo bajo la administración de Marcos Fandiño Marino, quien impuso un régimen feudal a los pobladores. La actividad pesquera y comercial creció, con la instalación de una factoría de salazón, posiblemente la primera de Galicia, en el siglo XVIII. A pesar de los intentos de establecer una almadraba de atún, este proyecto no prosperó.

A principios del siglo XIX, la isla pasó a manos de la familia Otero, quienes la mantuvieron hasta su expropiación por el Estado en 1904 por motivos de defensa nacional. En el siglo XX, la población de Sálvora fluctuó, llegando a 59 habitantes en 192Muchos de ellos participaron en el rescate de los supervivientes del Santa Isabel, demostrando una vez más la solidaridad y la valentía de sus moradores. La isla, luego de diferentes periodos de propiedad privada, pasó a formar parte del Parque Nacional de las Islas Atlánticas en 2002, convirtiéndose en propiedad pública.
Comparativa de las cifras del naufragio
| Categoría | Número |
|---|---|
| Pasajeros y tripulación a bordo | 266 |
| Supervivientes | 56 |
| Fallecidos y desaparecidos | 210 |
El naufragio del Santa Isabel sigue siendo uno de los eventos más recordados de la historia de Galicia, un trágico suceso que puso de manifiesto la fuerza del mar, la valentía de sus rescatistas y la resiliencia de una comunidad costera que supo sobreponerse a una tragedia de gran magnitud.
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