19/03/2016
El tema de los libros apócrifos es un punto crucial en la comprensión de la Biblia y sus diferentes versiones. A menudo surge la pregunta: ¿Qué son los libros apócrifos y por qué no se incluyen en todas las Biblias? Esta cuestión nos lleva a un viaje a través de la historia, el canon bíblico y las diferentes interpretaciones teológicas.

¿Qué Significa Apócrifo ?
La palabra " apócrifo " proviene del griego ἀπόκρυφος ( apókryphos), que significa "oculto" o "secreto". En el contexto bíblico, se refiere a textos religiosos escritos durante el período intertestamentario (entre el Antiguo y el Nuevo Testamento) o posteriormente, que no fueron incluidos en el canon bíblico considerado como inspirado por Dios por la mayoría de las denominaciones religiosas. Estos textos, aunque a veces contienen enseñanzas morales o historias interesantes, no poseen el mismo estatus canónico que los libros incluidos en la Biblia.
El Origen de la Divergencia: El Canon Bíblico
La formación del canon bíblico fue un proceso gradual y complejo que abarcó siglos. Existen dos cánones principales del Antiguo Testamento que explican la diferencia entre las Biblias católicas y protestantes:
El Canon Alejandrino:
Este canon, también conocido como el canon de los Setenta (Septuaginta), surgió en Alejandría (Egipto) en el siglo III a.C. La Septuaginta fue una traducción griega del Antiguo Testamento hebreo, realizada para la comunidad judía de Alejandría, que ya no hablaba hebreo como lengua materna. Este canon incluía, además de los textos hebreos protocanónicos, siete libros adicionales conocidos como deuterocanónicos : Tobías, Judit, I Macabeos, II Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico (Sirácides) y Baruc. También incluía partes adicionales de Ester y Daniel. Este canon era el utilizado por la comunidad judía helenística y, de manera significativa, por Jesús y los apóstoles, tal como se evidencia en las numerosas citas del Antiguo Testamento en el Nuevo Testamento que se basan en la Septuaginta.
El Canon de Jamnia:
Tras la destrucción del Segundo Templo de Jerusalén en el año 70 d.C., una escuela rabínica en Jamnia (actualmente Yavne, Israel) definió un canon hebreo del Antiguo Testamento que excluía los libros deuterocanónicos. Este canon, que incluye solo los textos hebreos protocanónicos, se convirtió en la versión definitiva del Antiguo Testamento para el judaísmo rabínico. La motivación detrás de esta exclusión probablemente estaba ligada a la necesidad de establecer una identidad judía clara y diferenciada del cristianismo naciente, que sí utilizaba el canon alejandrino.
La Influencia de Lutero y la Reforma Protestante
Durante la Reforma Protestante, Martín Lutero, al traducir la Biblia al alemán, optó por seguir el canon de Jamnia, excluyendo los libros deuterocanónicos. Consideró estos textos como apócrifos, aunque reconoció su valor literario e histórico. Esta decisión tuvo un impacto significativo, ya que las Biblias protestantes adoptaron el canon palestino y omitieron los libros considerados deuterocanónicos por la Iglesia Católica. La motivación de Lutero, al igual que en Jamnia, podría estar relacionada con la necesidad de diferenciar su teología de la Iglesia Católica.

Es importante destacar que la decisión de Lutero no fue universalmente aceptada, incluso dentro del protestantismo. Algunas denominaciones protestantes, como los anglicanos, conservaron los libros deuterocanónicos como parte de su Biblia, aunque a menudo los separaron del resto del Antiguo Testamento.
La Posición de la Iglesia Católica
La Iglesia Católica, por su parte, ha mantenido la tradición del canon alejandrino, incluyendo los libros deuterocanónicos como parte integral del Antiguo Testamento. Los Concilios de Hipona (393 d.C.) y Cartago (397 y 419 d.C.) confirmaron este canon, que luego fue ratificado por el Concilio de Trento (1545-1563) y reiterado en los concilios posteriores. Para la Iglesia Católica, estos libros son considerados inspirados por Dios y forman parte de la Palabra de Dios revelada.
Tabla Comparativa de Cánones
| Canon | Antiguo Testamento | Libros Deuterocanónicos |
|---|---|---|
| Alejandrino (Católico) | 46 libros | Incluidos |
| Jamnia (Protestante) | 39 libros | Excluidos |
Otros Textos Considerados Apócrifos
Además de los libros deuterocanónicos, existen otros textos considerados apócrifos, algunos de ellos relacionados con el Nuevo Testamento. Estos textos, a menudo con atribuciones apócrifas a figuras bíblicas como el Evangelio de Judas o el Evangelio de Tomás, no son considerados canónicos por ninguna denominación mayoritaria. Su contenido a menudo refleja ideas gnósticas o creencias alternativas a la doctrina cristiana ortodoxa.
La Importancia del Contexto
Es crucial comprender que el estatus de un texto como " apócrifo " no implica automáticamente que carezca de valor. Muchos de estos textos ofrecen información valiosa sobre las creencias, prácticas y contexto histórico del judaísmo y el cristianismo primitivo. Su estudio puede enriquecer nuestra comprensión de la historia de la religión y el desarrollo de la teología.
La cuestión de los libros apócrifos es una compleja que refleja las diferentes perspectivas teológicas e históricas sobre la formación del canon bíblico. La discrepancia entre las Biblias católicas y protestantes es un legado de la historia religiosa y las decisiones tomadas en épocas pasadas. Sin embargo, la apreciación y el estudio de estos textos adicionales puede enriquecer nuestra comprensión del desarrollo de las tradiciones judía y cristiana.

Es importante recordar que el estudio de los libros apócrifos debe realizarse con un espíritu crítico y un profundo conocimiento del contexto histórico y religioso en el cual fueron escritos. Su valor radica en su aporte a la comprensión de la historia y la diversidad de las creencias religiosas, aunque no posean el mismo estatus canónico que los libros incluidos en la Biblia.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Libros apócrifos: una mirada a textos excluidos de la biblia canónica puedes visitar la categoría Estudios bíblicos.
