11/01/2023
Las enseñanzas de Osho sobre la vida y la muerte representan una perspectiva radicalmente diferente a la visión convencional. Para Osho, la muerte no es un fin, sino un crescendo, el clímax de la existencia, un portal hacia una realidad más profunda. Este artículo explorará a fondo sus ideas, desentrañando la compleja relación entre la vida y la muerte según la filosofía de este controvertido gurú.
- La Muerte: Un Malentendido Fundamental
- Celebrar la Muerte: El Culmen de la Vida
- El Miedo a la Muerte: Una Contagio Cultural
- El Misterio de la Vida y la Muerte
- Trascender el Ego y el Miedo a la Muerte
- La Muerte como Revelador de la Vida
- La Muerte: Culminación y Camino
- La Actitud Zen Hacia la Muerte: La Risa
- La Muerte como Gran Revelador
- La Muerte como Presencia Constante
- El Apego a la Vida y el Miedo a la Muerte
- La Vida como Pasaje Entre Dos Muertes
- Tomar Conciencia de la Muerte
- La Muerte como Puerta a Otra Vida
- La Gran Mentira de la Muerte
La Muerte: Un Malentendido Fundamental
Osho insiste en que la muerte es el fenómeno más malinterpretado. La mayoría la considera el final de la vida, un concepto que él rechaza rotundamente. Para él, la muerte no es un fin, sino un principio. Es el fin de algo que ya está muerto: una vida vivida en ignorancia, sin experimentar la verdadera esencia de la existencia. La muerte, entonces, se convierte en la experiencia definitiva de esta vida y el inicio de otra.
Para Osho, la muerte es la puerta entre dos vidas. Una se deja atrás, mientras otra espera al otro lado. No hay nada inherentemente feo en la muerte; el hombre, a través de su miedo, la ha deformado, convirtiéndola en algo tabú. Este miedo surge de la observación externa de la muerte, siempre de alguien más. Observamos las manifestaciones superficiales -la interrupción de la respiración, la parada del corazón- pero no la experiencia interior.
Osho compara la observación externa de la muerte con la observación externa del amor. Se pueden observar las manifestaciones externas del amor durante años, sin llegar a comprender su esencia. De manera similar, solo se perciben los síntomas externos de la muerte, lo que genera miedo. Quienes han experimentado la muerte desde adentro, pierden todo miedo a ella.
Celebrar la Muerte: El Culmen de la Vida
Los sannyasins de Osho celebran la muerte, ya que para él, representa el clímax de la vida. Si se ha vivido plenamente, momento a momento, exprimiendo al máximo la existencia, la muerte se convierte en un orgasmo supremo, incomparable con el orgasmo sexual. Este último es una experiencia tenue en comparación con la trascendencia que la muerte ofrece a aquellos que han vivido con totalidad.
El Miedo a la Muerte: Una Contagio Cultural
El miedo a la muerte es universal, y según Osho, es contagioso. Se transmite de padres a hijos, de vecinos a vecinos. Este miedo está enraizado en la incapacidad de haber saboreado la vida plenamente. Quien conoce la vida, no teme a la muerte; la recibe con los brazos abiertos. La muerte se convierte en enemiga solo para aquellos que no han conocido la vida en su plenitud.
Osho destaca que el sexo y la muerte han sido los dos tabúes más importantes en la historia, dos polos opuestos estrechamente relacionados: el sexo representa el inicio de la vida, y la muerte, su fin.
El Misterio de la Vida y la Muerte
Para Osho, el misticismo explora el misterio de la muerte, lo cual lleva inevitablemente a comprender la vida y el amor. La muerte es el gran misterio, y si desapareciera, el misterio de la vida también lo haría. Un objeto muerto no tiene misterio porque ya no puede morir; el misterio reside en la posibilidad de morir, en la vida misma.
Trascender el Ego y el Miedo a la Muerte
El miedo a la muerte, según Osho, está ligado al miedo a la pérdida de la separación, a la pérdida del ego. El miedo surge al sentirnos separados de la existencia. La muerte parece peligrosa porque amenaza nuestro ego, nuestra personalidad cuidadosamente construida a lo largo de la vida.
Sin embargo, si comprendemos nuestra unidad con la existencia, el miedo a la muerte desaparece, ya que no hay nadie que muera dentro de nosotros. La existencia simplemente vive a través nuestro.
La Muerte como Revelador de la Vida
La forma en que vivimos determina nuestra experiencia de la muerte. Quien vive intensamente, apasionadamente y sin miedo, verá en la muerte un descanso, la culminación de la vida. La capacidad de disfrutar y celebrar la muerte es el criterio de una vida bien vivida.
La Muerte: Culminación y Camino
Para Osho, la muerte es el mayor misterio de la vida, su culminación, su florecimiento final. Es la suma de toda la vida, el punto de llegada de una peregrinación que comienza con el nacimiento. La gran calamidad de la mente humana es la resistencia a la muerte, lo cual impide la comprensión del mayor misterio y de la vida misma.
La Actitud Zen Hacia la Muerte: La Risa
La risa, según Osho, es la actitud Zen hacia la muerte y hacia la vida. Ambas están intrínsecamente conectadas, y nuestra actitud hacia la vida determina nuestra actitud hacia la muerte. La muerte no es enemiga, sino amiga, la que hace posible la vida.
La Muerte como Gran Revelador
Todo regresa a su origen. Comprender la vida implica comprender la muerte. La vida es un olvido del origen, mientras que la muerte es un recuerdo, un regreso a casa. La muerte es bella solo para quienes han vivido plenamente, sin inhibiciones ni miedos; quienes amaron, bailaron y celebraron la vida. La muerte es un gran revelador, reflejando la manera en que hemos vivido.
La Muerte como Presencia Constante
Para Osho, nuestra condición existencial interior es la muerte. Intentamos ocultarla e ignorarla, pero cada momento nos recuerda su cercanía. La muerte está presente en cada instante, en cada experiencia sensorial. Este hecho genera tensión, ansiedad y angustia.
El Apego a la Vida y el Miedo a la Muerte
El apego a la vida y el miedo a la muerte se deben a la incapacidad de vivir realmente. Nos aferramos a la vida porque no sabemos cómo vivirla. El miedo reside en la posibilidad de morir sin haber vivido la plenitud de la existencia. Solo quienes han vivido realmente están preparados para la muerte, la reciben como un cumplimiento.
La Vida como Pasaje Entre Dos Muertes
Para Osho, la vida es un pasaje entre dos muertes, una ilusión. El Buda, al parecer contrario a la vida, se centra en trascender este ciclo de sufrimiento. Al enfocarse en la muerte, se abre camino a una vida más profunda.
Tomar Conciencia de la Muerte
Osho nos invita a tomar conciencia de la muerte, a contemplarla sin miedo. Esta conciencia transforma nuestra perspectiva, haciendo que la vida se vuelva más significativa. La muerte es inevitable, y aceptarla nos prepara para vivir plenamente.
La Muerte como Puerta a Otra Vida
La muerte es más importante que la vida, ya que a través de ella se accede a una vida real, más profunda y eterna. La preocupación excesiva por la vida es un escape del hecho ineludible de la muerte. Al aceptar la muerte, encontramos una vida que no puede morir.
La Gran Mentira de la Muerte
Osho afirma que la mayor mentira es la muerte. A pesar de su aparente realidad, la muerte ha dado lugar a sistemas de vida falsos, basados en el miedo. Superar este miedo es esencial para una vida auténtica. Solo al desaparecer la sombra de la muerte, podemos vivir plenamente.
Las enseñanzas de Osho sobre la vida y la muerte nos invitan a trascender los miedos y las limitaciones impuestas por la visión convencional. Nos invita a vivir plenamente cada momento, aceptando la muerte no como un final, sino como una transición hacia una realidad superior. Es un llamado a la conciencia, a la totalidad y a la celebración de la existencia en toda su complejidad.
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