03/03/2021
El arte del Islam, también conocido como arte musulmán o arte islámico, es un estilo artístico que floreció en la vasta cultura del entorno musulmán. A diferencia de la creencia popular de que se trata simplemente de un arte árabe, es crucial comprender que el término “árabe” tiene dos acepciones: una geográfica (para los habitantes de Arabia) y otra lingüística (para quienes hablan árabe). El arte islámico en la península ibérica, concretamente, se conoce como arte hispanomusulmán.
La unidad estilística del arte islámico se debe, en gran medida, a la movilidad de artistas, comerciantes y mecenas a lo largo del entorno musulmán. El uso de una escritura común (árabe) y el desarrollo de la caligrafía como arte refuerzan esta unidad. La geometría y la decoración juegan un papel fundamental, con tres estilos principales:
- Caligrafía cúfica: Utilización de versículos del Corán.
- Lacería: Patrones entrelazados que forman estrellas y polígonos.
- Ataurique: Motivos vegetales estilizados.
El Islam y sus Cinco Pilares: Una Base Espiritual
El Islam, que significa “paz a través de la obediencia con amor a Dios”, se basa en el Corán, el libro sagrado que contiene la palabra de Alá (Dios) revelada a Mahoma. El Corán, escrito en árabe, se convirtió en el idioma oficial y el vehículo de unidad para el entorno musulmán. Además del Corán, la sunna (tradición profética basada en los hadiz, actos y dichos de Mahoma) también es una fuente fundamental de la fe islámica.
Los cinco pilares del Islam –profesión de fe (shahada), oración (salat), limosna (zakat), ayuno (sawm) y peregrinación (hajj)– influyen profundamente en las expresiones artísticas. La shahada, por ejemplo, enfatiza la primacía del mensaje divino sobre el mensajero, lo que explica la importancia de la escritura (epigrafía) como motivo decorativo y la tendencia anicónica (ausencia de imágenes de seres vivos) en el arte islámico.
Los Cinco Pilares y su Impacto Artístico
Cada pilar del Islam tuvo un impacto específico en el arte :
- Profesión de fe (Shahada): Impulsó el desarrollo de la caligrafía como arte principal, dado el rechazo a la representación figurativa en contextos religiosos.
- Oración (Salat): Dio origen a la arquitectura de las mezquitas (masjid), con sus elementos característicos como el mihrab (nicho que indica la dirección de La Meca), el minbar (púlpito), el alminar (torre para la llamada a la oración) y el sahn (patio con fuente para abluciones).
- Limosna (Zakat): Fomentó la construcción de instituciones benéficas como madrasas (escuelas), hospitales y baños públicos.
- Ayuno (Sawm): Si bien su influencia artística es menor, se refleja en objetos creados para las festividades del fin del Ramadán.
- Peregrinación (Hajj): Generó la creación de objetos especiales, como paños para cubrir la Kaaba y certificados ornamentales de la peregrinación, facilitando también el intercambio cultural entre diferentes regiones.
Historia del Arte Islámico: Una Evolución Geográfica y Temporal
El arte islámico abarca un periodo extenso, desde el siglo VII hasta la actualidad, y se desarrolló en una vasta región geográfica, desde el golfo Pérsico hasta el océano Atlántico. Su evolución fue influida por factores geográficos, históricos y las culturas preexistentes en cada región. Sin embargo, el arte islámico no es una simple imitación de estilos anteriores, sino una creación original que selecciona y adapta elementos de diversas culturas.
Inicios del Arte Islámico (siglos VII-IX):
Los inicios del arte islámico se caracterizan por la reutilización de técnicas y motivos de las culturas sasánida y bizantina. La Casa del Profeta en Medina, aunque mítica, estableció el prototipo de mezquita con patio y sala de oración hipóstila, un modelo que se adaptó y modificó a lo largo de la historia. La Gran Mezquita de los Omeyas en Damasco y la Cúpula de la Roca en Jerusalén son ejemplos de arquitectura omeya con influencias bizantinas e innovaciones propias del arte islámico.
Arte Omeya:
La arquitectura omeya se caracteriza por el desarrollo del plano árabe, con su patio central y sala de oración hipóstila. Los castillos del desierto en Jordania, aunque su función exacta es aún objeto de debate, ofrecen información valiosa sobre la arquitectura civil y militar de la época. En las artes decorativas, la cerámica, a menudo sin esmaltar o con vidriados monocromos, y el trabajo en metales, son destacables, aunque es difícil distinguirlas de las piezas preislámicas.
Arte Abasí:
Con el califato abasí, los centros de poder se desplazaron hacia el este, a Bagdad y Samarra. En Samarra, las excavaciones han revelado una gran cantidad de estuco con motivos decorativos, así como avances en la cerámica, como la invención de la fayenza y la cerámica de brillo metálico. La fayenza, con esmalte opaco decorado, permitió imitar la porcelana china con óxido de cobalto, mientras que el brillo metálico, probablemente derivado de técnicas empleadas en el vidrio, dio lugar a piezas policromadas y luego monocromas, a menudo figurativas.
Época Medieval (siglos IX-XV):
La época medieval vio la fragmentación del poder abasí y la aparición de nuevas dinastías en diferentes regiones del entorno islámico. En España (Al-Andalus), los Omeyas de España, los reinos de taifas, los almorávides y los almohades dejaron una huella importante en la arquitectura, con características como los arcos de herradura y polilobulados. La Alhambra de Granada es un ejemplo emblemático. En el Magreb, las dinastías almorávides, almohades, meriníes y hafsíes desarrollaron su propia arquitectura y artes decorativas, con un trabajo destacado en madera y metal.
En Egipto, los fatimíes desarrollaron una rica producción de objetos de arte, incluyendo cerámica con esmalte brillante, marfil, metal y vidrio. En Siria, los atabegs y los ayubíes continuaron la tradición artística, y los mamelucos, con su arquitectura en piedra e incrustaciones, dejaron una marca significativa. En Irán, las dinastías ilkaníes y timúridas, con la producción de manuscritos iluminados y cerámica lajvardina, alcanzaron una época dorada en el arte del libro y la arquitectura. En Anatolia, los selyúcidas y los primeros otomanos sentaron las bases de la arquitectura otomana, con el uso de cúpulas y la cerámica de Mileto. En la India, los sultanatos de Delhi y los mogoles desarrollaron un estilo arquitectónico original, con sincretismo entre las tradiciones persas e hindúes.
Técnicas del Arte Islámico
El arte islámico abarcó una gran variedad de técnicas, incluyendo:
- Arquitectura: Mezquitas, madrasas, palacios y fortalezas, con diferentes estilos regionales.
- Arte del libro: Caligrafía, iluminación, encuadernación y pintura, con estilos árabes, persas e indios.
- Artes decorativas: Cerámica, metalistería, vidrio, marfil, madera, tejidos y piedras duras.
Motivos, Temas e Iconografía
Si bien la tendencia anicónica es significativa en el arte islámico, especialmente en contextos religiosos, la representación figurativa no está ausente. Se encuentran figuras humanas y animales en cerámicas, textiles y manuscritos, aunque con variaciones según la época y la región. La caligrafía, considerada un arte sagrado, jugó un papel principal, especialmente en la decoración de libros y objetos religiosos.
La literatura, tanto religiosa como profana, también inspiró numerosos motivos artísticos. Obras como el Shahnameh (epopeya persa), el Jami al-tawarikh (Historia Universal) y los poemas de Saadi y Djami, entre otros, fueron fuente de inspiración para pinturas y decoración. Además, las imágenes de Mahoma, Jesús, profetas del Antiguo Testamento e imanes también fueron representadas, con variaciones en su tratamiento a lo largo del tiempo y en diferentes regiones.
El Arte Islámico en el Mundo: Colecciones y Sitios Arqueológicos
Las principales colecciones de arte islámico se encuentran en museos de Occidente, como el Louvre, el Metropolitan Museum of Art, el British Museum y el Victoria and Albert Museum. Sin embargo, existen también importantes colecciones en museos del entorno islámico, como el Museo de Arte Islámico de El Cairo y el de Doha. Los sitios arqueológicos de Samarra, Susa, El Cairo y otros lugares en el entorno islámico siguen ofreciendo valiosos descubrimientos para la investigación del arte islámico.
El arte del Islam es un vasto y complejo universo artístico que refleja la rica historia y la diversidad cultural del entorno musulmán. Su estudio requiere un enfoque interdisciplinario que considere la religión, la historia, la geografía y las diferentes técnicas artísticas para comprender plenamente la influencia del libro sagrado y sus múltiples manifestaciones estéticas.
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