27/09/2018
La expresión " tierra arrasada " evoca imágenes de destrucción total, un escenario de devastación donde no queda nada de utilidad para el enemigo. Pero, ¿qué significa realmente esta táctica militar y cómo ha sido utilizada a lo largo de la historia?

¿Qué es la Tierra Arrasada?
La política de tierra arrasada, también conocida como tierra quemada, es una estrategia militar que implica la destrucción sistemática de todo recurso que pueda ser aprovechado por el enemigo, tanto en una retirada como en un avance. Esto incluye no solo cosechas y víveres, sino también refugios, medios de transporte e infraestructuras esenciales. Su objetivo principal es debilitar al enemigo, dificultando su avance y suministro, o retrasando su persecución.
El origen de esta táctica se remonta a la antigüedad, donde la quema de campos de cereales era una práctica común durante los conflictos. Sin embargo, la tierra arrasada moderna abarca un espectro mucho más amplio, incluyendo la destrucción de infraestructura crítica, instalaciones industriales, y recursos naturales.
Aspectos Militares, Económicos y Psicológicos
La tierra arrasada no es simplemente una acción militar; tiene implicaciones económicas y psicológicas significativas. Desde el punto de vista militar, la estrategia busca privar al enemigo de los recursos necesarios para su sostenimiento y operaciones. Económicamente, se pretende paralizar la economía del territorio afectado, impidiendo su desarrollo y recuperación. Psicológicamente, la destrucción generalizada puede generar temor e intimidación en la población civil y en las tropas enemigas, debilitando su moral y voluntad de lucha.
Una de las ventajas de esta táctica es su simplicidad: no requiere tecnología avanzada ni entrenamiento especializado. Cualquier combatiente puede incendiar un campo o destruir una estructura.
Eficacia Histórica y Limitaciones Modernas
A lo largo de la historia, la tierra arrasada ha probado ser eficaz para ejércitos menos poderosos que, de otra manera, no podrían resistir el avance de fuerzas mejor equipadas. En el pasado, los ejércitos vivían del territorio conquistado. La tierra arrasada impedía este método de subsistencia. Sin embargo, en la guerra moderna, su utilidad es menor, ya que la mayoría de los ejércitos llevan sus propios suministros. Esto no significa que haya perdido toda relevancia; sigue empleándose, por ejemplo, contra movimientos guerrilleros, para cortarles el suministro y dificultar su operación entre la población civil.
El Derecho Internacional y la Tierra Arrasada
La destrucción deliberada de recursos esenciales para la supervivencia de la población civil, como alimentos, agua y zonas agrícolas, está prohibida por el derecho internacional humanitario. El artículo 54 del Protocolo I de los Convenios de Ginebra prohíbe explícitamente atacar, destruir, sustraer o inutilizar bienes indispensables para la supervivencia de la población civil con el fin de privarla de sustento.
Pensamiento Militar y Tierra Arrasada
El reconocido teórico militar Carl von Clausewitz analizó la tierra arrasada en sus obras. En "Principios de la guerra", destaca la importancia de la destrucción del ejército enemigo, ya sea mediante la batalla o dificultando su subsistencia. En "Sobre la guerra", describe el panorama de un territorio tras la aplicación de esta táctica: aldeas y ciudades arrasadas, campos devastados, pozos vacíos y arroyos contaminados.
Ejemplos Históricos de Tierra Arrasada
Siglo XIX
Guerras Napoleónicas
Durante la invasión napoleónica de Portugal, la población portuguesa aplicó la tierra arrasada, destruyendo víveres y refugios para impedir que el ejército francés se abasteciera. Esta táctica contribuyó significativamente a debilitar las fuerzas invasoras.
Retirada de Napoleón de Moscú
La retirada de Napoleón de Moscú en 1812 fue un ejemplo crucial de tierra arrasada. El ejército ruso, al retirarse, quemó campos y destruyó infraestructuras, impidiendo que el ejército francés se abasteciera y contribuyendo a su derrota.
Guerra de Independencia de Sudamérica
El Éxodo Jujeño, en 1812, liderado por el general Manuel Belgrano, implicó una evacuación masiva de la población junto con la aplicación de la tierra arrasada para evitar que el ejército realista se apoderara de recursos.
Guerra de Independencia de Grecia
La campaña de Ibrahim Pasha en el Peloponeso en 1827 se caracterizó por la aplicación de tierra arrasada, que provocó indignación internacional y contribuyó a la intervención de las potencias europeas.
Guerra Filipino-Estadounidense
Esta guerra fue escenario de numerosas campañas de tierra arrasada, con la destrucción de pueblos y la imposición de condiciones inhumanas a la población civil.
Guerra Civil Americana
Generales como William Tecumseh Sherman utilizaron la tierra arrasada en la marcha hacia el mar, con la intención de destruir el potencial bélico confederado.
Guerras de los Nativos Americanos
Kit Carson aplicó la tierra arrasada contra los navajos, destruyendo sus hogares y recursos, forzándolos a la rendición y a la larga marcha.
Segunda Guerra Bóer
Las fuerzas británicas emplearon la tierra arrasada en las repúblicas bóer, destruyendo granjas y hogares, y estableciendo campos de concentración para la población civil.
Época Contemporánea
La tierra arrasada ha continuado utilizándose en conflictos modernos, aunque con matices diferentes. En la Segunda Guerra Mundial, se observan ejemplos en la destrucción de infraestructuras por parte del Ejército Rojo durante la invasión alemana de la Unión Soviética, o la destrucción de líneas telefónicas por los aliados durante el avance alemán en Francia.
Tabla Comparativa de Ejemplos Históricos
| Conflicto | Actor | Objetivo | Resultados |
|---|---|---|---|
| Retirada de Napoleón de Moscú | Ejército Ruso | Detener el avance francés | Contribuyó significativamente a la derrota francesa. |
| Guerra Civil Americana | Ejército de la Unión | Debilitar al ejército confederado | Aceleró el fin de la guerra. |
| Segunda Guerra Bóer | Ejército Británico | Someter a los bóeres | Generó gran sufrimiento entre la población civil. |
| Segunda Guerra Sino-Japonesa | Ejército Chino | Detener el avance japonés | Resultó en inundaciones devastadoras. |
Conclusión
La tierra arrasada, a pesar de ser una táctica militar con una larga y controvertida historia, continúa siendo un tema relevante para la comprensión de los conflictos armados. Si bien ha demostrado cierta eficacia en el pasado, sus implicaciones humanitarias y éticas son innegables. La prohibición de su uso contra la población civil, plasmada en el derecho internacional, refleja el rechazo de la comunidad internacional a este tipo de táctica brutal.
El estudio de la tierra arrasada nos ofrece una perspectiva crucial sobre la complejidad de la guerra y la necesidad de encontrar soluciones que minimicen el sufrimiento humano.
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