09/04/2024
Educar en el asombro no es solo una frase atractiva, sino una filosofía educativa que busca recuperar la capacidad innata de los niños para maravillarse con el entorno. En un contexto de sobreestimulación y exigencias académicas cada vez mayores, el libro de Catherine L’Ecuyer, Educar en el asombro, publicado en 2012, nos invita a replantear nuestra manera de enseñar y aprender.

¿Qué significa educar en el asombro?
L’Ecuyer argumenta que la sociedad actual, marcada por el hiperconsumo y la inmediatez, ha anestesiado nuestro sentido del asombro. Los niños, expuestos a una constante saturación de estímulos, se alejan de la contemplación, el juego libre y la conexión con la naturaleza. Educar en el asombro implica, por tanto, recuperar la capacidad de maravillarse con lo cotidiano, de observar con atención el entorno que nos rodea y de despertar la curiosidad de los más pequeños.
La autora propone que el aprendizaje debe partir del interior de la persona, como un viaje apasionante que respeta la inocencia, los ritmos y el sentido del misterio inherentes a la infancia. Los niños se asombran porque ven el entorno por primera vez, mientras que los adultos tendemos a dar las cosas por sentadas. Esta capacidad de asombro es fundamental para el desarrollo cognitivo y emocional de los niños. El libro destaca la importancia de la lectura para fomentar la capacidad de preguntar, observar e inventar.
El juego libre: la clave del aprendizaje
L’Ecuyer destaca el papel fundamental del juego libre en el desarrollo infantil. A través del juego, los niños exploran el entorno, experimentan, aprenden a resolver problemas y desarrollan su creatividad. El juego, impulsado por el asombro, es la actividad por excelencia para el aprendizaje significativo. Es crucial permitir que los niños dirijan sus juegos, sin la interferencia constante de los adultos. La sobreestimulación, por otro lado, puede llevar a un círculo vicioso en el que los niños buscan sensaciones cada vez más intensas, perdiendo la capacidad de disfrutar de la simpleza y la belleza del entorno.
Pedagogía del asombro: un ambiente propicio para el aprendizaje
La pedagogía del asombro, inspirada en la filosofía Reggio Emilia, se centra en la creación de ambientes educativos que estimulen la curiosidad y el interés de los niños. Se trata de espacios estéticamente agradables, donde los materiales naturales y reciclados cobran protagonismo. Estos materiales invitan a la manipulación, la experimentación y el desarrollo de la creatividad. El ambiente, en este sentido, se convierte en un tercer educador.
La emoción juega un rol esencial en el aprendizaje, como lo destaca el profesor David Brierly: “Se recuerda lo que se siente, y eso se convierte en experiencia”. Los proyectos educativos surgen de lo cotidiano, partiendo de los intereses del niño. Ya sea la sombra de un árbol o la lluvia que cae por la ventana, todo puede ser un punto de partida para el aprendizaje. La sobreestimulación, por el contrario, satura los sentidos y conduce a la pasividad y la dependencia de estímulos externos.
El asombro en los niños: naturaleza y manifestaciones
El asombro es una emoción compleja que se caracteriza por la incapacidad de comprensión ante algo grandioso e insólito. Tiene tres dimensiones: cognitiva (incapacidad de comprensión), sensorial (atención plena) y espiritual (experiencia trascendente). Se clasifica en dos tipos: contemplativo (silencio ante lo misterioso) e inquisitivo (preguntas para llenar la falta de información).
El asombro, a diferencia de la curiosidad, es una emoción más profunda y duradera. Nos invita a cuestionar nuestro marco de entendimiento, a reconocer nuestras limitaciones y a ampliar nuestra comprensión del entorno. Se manifiesta a través de expresiones faciales y corporales, como la elevación de las cejas, ojos y boca abiertos, y una leve caída de la quijada.
El asombro tiene una función crucial en el aprendizaje, ya que nos impulsa a razonar sobre nuevos estímulos e integrarlos en nuestro sistema de conocimiento. Es una herramienta valiosa para captar la atención y lograr objetivos educativos. Estudios científicos, como el de Dacher Keltner y Jonathan Haidt, sugieren que el asombro tiene orígenes evolutivos y que está influenciado por factores como la amenaza, la belleza, la habilidad, la virtud y lo sobrenatural.

Ejemplos y referencias culturales del asombro
El asombro se manifiesta en diversas situaciones, como la contemplación de un cielo estrellado, la experiencia de la belleza artística, la comprensión de una teoría científica compleja o la observación de fenómenos naturales sorprendentes. La literatura, el cine y otras formas de expresión artística utilizan el asombro como recurso narrativo para conectar con la audiencia y transmitir emociones profundas.
| Ejemplo | Tipo de asombro | Dimensión predominante |
|---|---|---|
| Contemplación de un cielo nocturno estrellado | Contemplativo | Espiritual |
| Comprender una teoría científica compleja | Inquisitivo | Cognitiva |
| Observar el nacimiento de un animal | Contemplativo | Sensorial |
| Experimentar una obra de arte excepcional | Contemplativo | Espiritual |
El libro Educar en el asombro ofrece una valiosa comprender la importancia de esta emoción en el desarrollo infantil y para crear ambientes de aprendizaje que fomenten la curiosidad, el interés y el amor por el conocimiento.

Educar en el asombro es una invitación a recuperar la capacidad de maravillarse con el entorno, a cultivar la curiosidad, a respetar los ritmos de aprendizaje de cada niño y a crear ambientes educativos que estimulen el desarrollo integral de los más pequeños. Es un llamado a la contemplación, a la conexión con la naturaleza y a la búsqueda del conocimiento como una aventura apasionante.
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